Muchas personas creen en un rapto en el cual una multitud de personas de todo el mundo será súbitamente “trasladada” al cielo. Dicen que Jesucristo regresará invisiblemente y en secreto para llevarse a la Iglesia justo antes de que el mundo entre en la Gran Tribulación. Este evento, creen ellos, es sólo la primera fase del regreso de Jesucristo. Dicen que Cristo y los santos permanecen en el cielo (algunos dicen que por 3½ años, otros dicen que por 7), después de lo cual Jesucristo regresará visiblemente, con poder y gloria, junto con los santos, en un regreso que el mundo entero verá.
¿Es esto cierto? ¿Hay dos fases en la Segunda Venida de Jesucristo? La verdad se encuentra en la Biblia.
La palabra rapto no está en la Escritura, sin embargo, Dios sí revela que hay una manera de escapar de la Gran Tribulación que viene pronto (p. ej., Lucas 21:36; Apocalipsis 3:10).
Pero, ¿cómo y dónde serán protegidos los verdaderos cristianos? La respuesta está en Apocalipsis 12. La mujer en esta profecía simboliza a la Iglesia de Dios (vea también 2 Corintios 11:1-2; Efesios 5:23-32). ¿Cómo es protegida la Iglesia de la Tribulación? “Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente [Satanás] al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo [un año], y tiempos [dos años], y la mitad de un tiempo [medio año, un total de 3½ años]” (Apocalipsis 12:14). La Iglesia no es llevada al cielo, sino a un lugar específico en “el desierto” en la Tierra. “Pero la tierra ayudó a la mujer…” (versículo 16).
La Escritura indica que los verdaderos seguidores de Jesucristo serán reunidos en Judea justo antes de que comience la Tribulación (Mateo 24:16). Jesús dice claramente que cuando llegue el momento, tendrán que huir: “Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo; porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá” (versículos 20-21). Si fuera a haber un “rapto secreto”, los seguidores de Cristo no tendrían que preocuparse por huir en invierno o en el Sábado.
La verdadera Iglesia de Dios estará en la Tierra durante la Tribulación, protegida en un lugar seguro, no en el cielo.
¿Cuál es el marco de tiempo? ¿Enseña la Biblia que un rapto podría ocurrir en cualquier momento? Jesús Mismo dio un programa de eventos que deben tener lugar antes de Su Segunda Venida.
Cuando los discípulos preguntaron a Cristo: “¿qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo [era]?” (Mateo 24:3), aparentemente entendieron que la Segunda Venida era un evento único. Cristo describió las señales que debían observar, sin insinuar jamás que habría dos fases en Su regreso. Advirtió sobre falsos ministros, guerras, hambres, pestilencias, terremotos (versículos 4-8) y la Gran Tribulación (versículos 9, 21). Entonces: “E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas” (versículo 29). Estas coinciden con las señales celestiales descritas por el profeta Joel: “El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de [el Eterno]” (Joel 2:31). Así que el Día del Señor y el regreso de Jesucristo siguen a estas señales (Mateo 24:29-30).
El siguiente versículo en la secuencia cronológica (versículo 31) muestra que los verdaderos cristianos (incluyendo a los muertos en Cristo) serán reunidos en el regreso de Cristo, no antes de la Gran Tribulación, como creen los que se aferran al rapto (vea también Marcos 13:27). Además, Sus ángeles reúnen a Sus elegidos “con gran voz de trompeta”. Esto contradice la enseñanza del rapto. ¿Cómo puede algo ser secreto cuando va acompañado del gran sonido de una trompeta?
El libro de Apocalipsis precisa cuándo ocurrirá este toque de trompeta en relación con otros eventos. Muestra que las trompetas comenzarán a sonar después de la Gran Tribulación y de las señales celestiales, durante el Día del Señor, el cual está compuesto por siete plagas consecutivas (Apocalipsis 8, 9, 11:15-19), cada una introducida por un toque de trompeta. La séptima y última trompeta anuncia el regreso de Jesucristo (Apocalipsis 11:15).
El apóstol Pablo escribió acerca de la última trompeta: “He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos [moriremos], pero todos [los verdaderos cristianos vivos en el regreso de Cristo] seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados” (1 Corintios 15:51-52). La resurrección de los muertos en Cristo tiene lugar cuando suena la última trompeta, en el regreso de Cristo. Inmediatamente después, los verdaderos cristianos que estén vivos en Su regreso serán transformados de mortales de carne y hueso en seres espirituales inmortales, ¡y se levantarán para encontrarse con Cristo que regresa en el aire! (versículos 53-54; 1 Tesalonicenses 4:16-17).
Si usted cree en el rapto, está siendo privado del conocimiento y del entendimiento de cómo escapar de la Gran Tribulación que viene pronto y de las plagas del Día del Señor.
La doctrina del rapto es una invención de los hombres relativamente reciente. La Iglesia de Dios original del Nuevo Testamento nunca escuchó hablar de ella, y no era una doctrina de la Iglesia original que Jesús fundó. Era desconocida para cualquier grupo cristiano antes del siglo xvi. En aquel tiempo, la creencia básica fue propuesta por primera vez por sacerdotes jesuitas (vea la Cyclopaedia of Biblical, Theological and Ecclesiastical Literature [Enciclopedia de Literatura bíblica, teológica y eclesiástica] de McClintock y Strong, artículo “Antichrist”). Alrededor de 1825, Samuel R. Maitland, bibliotecario del arzobispo de Canterbury, adoptó la teoría. Poco después, la creencia comenzó a tomar su sentido moderno cuando fue defendida por J. N. Darby, fundador de los Hermanos de Plymouth. Fue popularizada en la Biblia anotada de Scofield.
Esta es una doctrina que usted debe probar. ¿Está usted aferrándose a una esperanza falsa, creyendo ciegamente una tradición de hombres, o probará cuidadosamente la verdad desde su Biblia? Dios espera que usted examine todas las cosas (1 Tesalonicenses 5:21). Su misma vida está en juego. Puede aprender más en nuestro artículo “La verdad sobre el rapto secreto”.