Enviando a Elías de nuevo
Terminando la vital obra de preparación para la Segunda Venida

Dios prometió: “He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de [el Eterno], grande y terrible”. Jesucristo confirmó que este Elías prepararía el camino para Su Segunda Venida. Este número de la Visión Real muestra cómo Herbert W. Armstrong cumplió esta profecía.

El Sr. Armstrong murió en 1986; y el Día del Señor aún no ha llegado, ni Cristo ha regresado. Por esta razón, la mayoría de las personas que, en mayor o menor medida, creen en las doctrinas que enseñaba el Sr. Armstrong, no creen que este hombre pudiera haber sido este “Elías”.

Los principales grupos eclesiásticos que surgieron de lo que en su día fue la Iglesia de Dios Universal rechazan la enseñanza del Sr. Armstrong de que él cumplió ese papel. La Iglesia de Dios Unida considera que él realizó una obra similar a la de Elías, pero no enseña que él fuera personalmente el Elías profetizado; afirma que la Iglesia participa colectivamente en una función similar a la de Elías, preparando a las personas para el regreso de Cristo. La Iglesia de Dios, una Asociación Mundial, reconoce el importante papel de liderazgo del Sr. Armstrong pero no enseña oficialmente que él fuera el Elías del tiempo del fin. La Iglesia del Dios Viviente rechaza explícitamente la idea que él fuera el Elías del tiempo del fin, enseñando en cambio que este papel puede ser desempeñado por uno de los dos testigos o incluso por el propio Cristo. De este modo, estos grupos escogen entre las doctrinas establecidas por el Sr. Armstrong y rechazan su autoridad espiritual sobre ellas.

La Iglesia de Dios de Filadelfia enseña enfáticamente que sólo el Sr. Armstrong cumplió con este singular cargo profético, y honra su autoridad espiritual hasta el día de hoy.

Sin embargo, la pregunta sigue siendo: ¿por qué hay un lapso de más de 40 años entre su muerte y el Día del Señor y el regreso de Jesucristo?

La respuesta: Dios sigue enviando a Elías a través del remanente que todavía continúa con la obra del Sr. Armstrong: la Iglesia de Dios de Filadelfia.

El hombre se ha ido, pero la obra que Dios hizo a través de él continúa.

Era laodicena

El Sr. Armstrong enseñó que Apocalipsis 2 y 3 son una profecía de siete eras sucesivas de la Iglesia de Dios. La primera era, Éfeso, fue iniciada por el propio Jesucristo. La sexta, Filadelfia, fue dirigida por el Sr. Armstrong.

Lea la descripción que hace Cristo de Laodicea, la séptima y última era antes de Su Segunda Venida, en Apocalipsis 3:14-22. Esta era de la Iglesia es espiritualmente tibia, materialista, complaciente y, en opinión de Cristo, “desventurada, miserable, pobre, ciega y desnuda”. En los últimos años de su vida, el Sr. Armstrong en repetidas ocaciones advirtió que la Iglesia corría el peligro de caer en este miserable estado espiritual.

Los principales grupos que surgieron de la Iglesia de Dios bajo el Sr. Armstrong reconocen las siete Iglesias como eras proféticas y todos están de acuerdo en que hoy en día estamos en la era laodicena, o que por lo menos predominan las condiciones laodicenas, aunque muchos de ellos ven esto como una advertencia general contra el laodicenismo más que como una condena general a la Iglesia de Dios actual.

Sin embargo, Gerald Flurry ha dejado claro desde el primer libro que escribió en 1989, El mensaje de Malaquías para la Iglesia de Dios hoy, que una vez que el Sr. Armstrong murió, la Iglesia entró en la era de Laodicea. Después que los sucesores del Sr. Armstrong en la idu distorsionaran sus enseñanzas, el Sr. Flurry y su asistente permanecieron fieles, y fueron despedidos por ello el 7 de diciembre de 1989.

Los dos primeros capítulos de El mensaje de Malaquías son“Un llamado a recordar”, un recordatorio de las doctrinas que enseñó el Sr. Armstrong, y “Estad firmes y retened”, una exhortación a aferrarse a ellas. El capítulo 3, “La era laodicena”, muestra cómo Dios profetizó que la Iglesia se apartaría de la verdad, y el capítulo 4, “Siguiendo a Elías”, demuestra que el Sr. Armstrong, de hecho, cumplió con ese cargo profético. Todo el libro expone exactamente lo que le sucedió a la Iglesia de Dios, corrige con valentía no sólo a quienes cometieron estos errores, sino también a quienes los siguieron ciegamente, y proporciona una orientación clara y basada en la Biblia sobre cómo arrepentirse del laodicenismo y volver a realizar la Obra de Dios tal y como la había hecho el Sr. Armstrong.

Ahora, piense profundamente en cómo Jesucristo concluye Su mensaje a los laodicenos: “Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono” (Apocalipsis 3:19-21).

¡Qué mensaje tan amoroso para un pueblo descarriado! Es amonestación que nace del amor. ¡Es la corrección de Dios que llama a la puerta y espera entrar y cenar con “alguno”, cualquier individuo, que escuche y abra! Y es una promesa de una recompensa espectacular, en medio de la espantosa traición espiritual del pueblo de Dios, para aquellos que venzan.

¿Cómo reprende Cristo y llama a la puerta? Como siempre lo ha hecho a lo largo de la historia: Él trabaja a través de un hombre. En este caso, un hombre, apoyado por fieles seguidores, que se aferró a lo que le había enseñado el Elías del tiempo del fin.

¡El mensaje de Malaquías es ese mensaje de amonestación! Es un llamado urgente a los laodicenos, inspirado por Jesucristo, para que se arrepientan. Cristo llamó a la puerta de los laodicenos a través deGerald Flurry, ¡apoyado por la recién formada Iglesia de Dios de Filadelfia!

Esto proporciona una clave vital para responder a la pregunta relativa a la brecha entre la muerte del Sr. Armstrong y “el día de [el Eterno] grande y terrible” en Malaquías 4:5.

El mensaje de Malaquías

El último capítulo del primer libro del Sr. Flurry, “El mensaje de Malaquías”, explica cómo la corrección de Dios para el sacerdocio en el libro profético de Malaquías, al igual que la condena de los laodicenos en el Apocalipsis, aplica a la idu después de la muerte del Sr. Armstrong, específicamente a los ministros rebeldes de la era laodicena. Ese es el contexto de toda la profecía de Malaquías.

Este contexto es fundamental para comprender la profecía de Elías que concluye el libro de Malaquías, así como otras referencias al Sr. Armstrong a inicios de esa profecía.

Malaquías 3 comienza con Jesucristo hablando de la preparación para Su Segunda Venida: “He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí…”. En su folleto La visión de la Familia Dios, el Sr. Flurry escribe acerca de este versículo: “Hay todo este caos en la Iglesia de Dios; muchos están tropezando en la ley [Malaquías 2:8], entonces Dios dice: ‘Envío mi mensajero’. ¿Por qué no dice, ‘He enviado’? Es como si el Sr. Armstrong fue enviado después o incluso durante esta crisis. Por supuesto, sabemos que la Biblia presenta las cosas ‘un poquito allí, otro poquito allá’ (Isaías 28:10), y entendemos que no todo está en una cronología precisa. Pero el libro de Malaquías tiene una cronología clara. Está hablando de la era laodicena y un Elías del tiempo del fin o Leví, al que Dios ya ha enviado. Entonces Él dice aquí, Yo lo envío”.

“¿Qué quiere decir Dios con esto? Que este es un mensaje definitivo al remanente de Malaquías. En Malaquías 3:1 se nombran dos mensajeros: a Elías del tiempo del fin y a Jesucristo. Nosotros ya sabemos que el mensajero Elías ya vino y se fue”.

“La Biblia es un libro codificado”, continúa el Sr. Flurry. “Si vemos esto como Dios lo ve, nos daremos cuenta de que Dios quiere que este remanente de verdaderos elegidos resucite la obra de Elías, ¡y enviarlo de nuevo! Se le dice esto al grupo de Malaquías, aquellas personas con El mensaje de Malaquías. Se les está diciendo ‘profeticen otra vez’ (Apocalipsis 10:11) en el contexto del gran misterio (versículo 7). Dios quiere que llevemos la misma profecía nuevamente, incluyendo alguna nueva revelación como la que usted está leyendo ahora mismo”.

Con este contexto, estas audaces declaraciones en la profecía de Malaquías adquieren una mayor fuerza. Incluso en medio de una terrible traición por parte del ministerio y el pueblo de Dios, que ocurrió después que Elías viniera y se fuera, Dios enviará de nuevo a Elías de todos modos. “Si los laodicenos no hacen su trabajo y además contaminan o destruyen la obra de Elías, Dios sencillamente lo enviará otra vez por medio de su remanente fiel”, explica el Sr. Flurry (énfasis añadido).

Usted debe ver la promesa de Dios al final del libro de Malaquías en este mismo contexto: “He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de [el Eterno], grande y terrible”. De nuevo, esto ocurre en medio de la crisis laodicena.

El hecho de que esta Obra de Elías sigue realizándose mientras los laodicenos se rebelan queda enfatizado por la aterradora advertencia que concluye la profecía de Malaquías: “… no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición”. “Y si no hacen caso a esta advertencia, ellos (el propio pueblo de Dios) están bajo ‘la maldición’ de perder sus vidas eternas”, explica el Sr. Flurry. ¡Ese es el peor resultado posible para los santos engendrados por el Espíritu de Dios! “¡Todo está en riesgo! O nosotros entramos en la Familia de Dios, o morimos para siempre, como si nunca hubiéramos vivido” (ibíd.).

Esta es la vital y urgente Obra que está realizando este remanente de la era de Filadelfia de la Iglesia de Dios. Estos versículos nos dan una clara directriz: “Dios está diciéndonos en un lenguaje fuerte que debemos declarar lo que el Sr. Armstrong enseñó; él fue el mensajero de Dios”, concluye el Sr Flurry. “Y vivimos en un tiempo cuando las mismas profecías que él enseñó están ocurriendo ahora en una forma asombrosa”. A través de esta Obra, Dios está enviando a Elías de nuevo.

Por atrevida que parezca esta afirmación, la idf cuenta ahora con décadas de trabajo, sacrificio, riesgo y fe para respaldarla, junto con numerosos versículos bíblicos que la avalan.

Sucesión

Durante más de tres décadas, el pastor general de la idf Gerald Flurry se ha mantenido fiel a la verdad que Dios restauró a través de Elías y ha levantado minuciosamente las ruinas de la obra de Elías, pieza por pieza. Dios ha bendecido este esfuerzo, dándole crecimiento físico, así como verdad y revelación adicionales.

La idf ha continuado la obra del Sr. Armstrong de “volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres”, no sólo con programas juveniles y el énfasis bíblico en las familias físicas con altos valores morales, sino también con la revelación bíblica de que Dios es una familia.

El Sr. Flurry y la idf retuvieron las verdades restauradas a través del Sr. Armstrong acerca de todo, desde quién es Dios hasta la observancia del Sábado, los días santos, la historia de la Iglesia, las carnes que limpias, el maquillaje y la vestimenta, el diezmo, el gobierno de la Iglesia, la sanación, las resurrecciones y la profecía bíblica. El Sr. Flurry ha citado, mencionado y consultado miles de veces los escritos, sermones y decisiones del Sr. Armstrong.

El Sr. Flurry inició la idf con abundante lealtad a las enseñanzas establecidas a través del Sr. Armstrong pero con recursos extremadamente escasos y casi ningún miembro. Sin embargo, continuó adelante, siguiendo el modelo que Dios había utilizado en la vida del Sr. Armstrong de dar un paso en fe para publicar, emitir, hacer apariciones personales, responder correspondencia personal, establecer oficinas regionales, iniciar un programa juvenil, crear una fundación cultural, instituir un colegio y una escuela, desarrollar un campus, construir un auditorio como casa para Dios y apoyar la arqueología bíblica.

Al igual que la obra que Dios hizo a través del Sr. Armstrong, la obra de la idf ha pasado de ser prácticamente inexistente a convertirse en una fuerza activa, extensa, positiva y urgente, sin solicitar nunca donaciones al público. Varias de las ruinas levantadas por la idf llevan literalmente el nombre de Herbert W. Armstrong: la Fundación Cultural Internacional Armstrong, el Herbert W. Armstrong College, el Curso bíblico por correspondencia del Herbert W. Armstrong College, el Armstrong Auditorium, el Instituto Armstrong de Arqueología Bíblica.

Quizás la prueba más contundente de que la obra de Elías continúa a través de la Iglesia de Dios de Filadelfia es la lucha por El misterio de los siglos. Los sucesores del Sr. Armstrong editaron el texto sutilmente y luego significativamente, después suspendieron y por último cancelaron la publicación de ese libro, que resume todas las cosas restauradas a la Iglesia a través del Sr. Armstrong. Destruyeron el inventario y le mintieron a los miembros acerca de sus intenciones.

En 1997, el Sr. Flurry comenzó a imprimir y distribuir gratuitamente El misterio de los siglos. La idu lo demandó por infracción de derechos de autor, lo que desencadenó una batalla legal de seis años (artículo, página 22). El Sr. Flurry estaba dispuesto a enfrentarse a litigios, declaraciones, multas y cosas peores por el bien de esas enseñanzas. ¡Ninguna otra Iglesia que salió de la idu apoyó esta lucha! Esto los hizo cómplices del esfuerzo por suprimir la verdad de Dios. En 2003, sin embargo, la idu cedió milagrosamente, vendiendo a la idf la totalidad de los derechos de autor de El misterio de los siglos y de otras obras importantes del Sr. Armstrong.

Desde entonces, la idf ha estado enviando a Elías, en un sentido físico directo, imprimiendo y enviando por correo miles de ejemplares de El misterio de los siglos, Estados Unidos y Gran Bretaña en profecía, El increíble potencial humano, La dimensión desconocida de la sexualidad y más de una docena de otras obras de Herbert W. Armstrong.

Estos hechos sólo se le pueden reconocer a la Iglesia de Dios de Filadelfia, y a nadie más.

Terminando la obra de Elías

El Sr. Flurry ha escrito durante décadas acerca de las verdades que Dios restauró a través del Sr. Armstrong, y ha recibido revelación que se basa en esas verdades.

Él escribe en El Evangelio de Juan: el amor de Dios: “Elías, el original, reveló el verdadero Dios a Israel. Juan el Bautista introdujo al verdadero Cristo en Su primer advenimiento, continuando la obra de Elías. El Sr. Armstrong preparó el camino para el Segundo advenimiento de Cristo. Nosotros terminamos la obra que Elías hizo, introduciendo al todopoderoso Cristo a este mundo engañado”. (…)

“El apóstol Juan entra en gran detalle acerca de cómo terminamos la obra de Elías”.

“En los versículos 21 y 25 de Juan 1, los líderes religiosos mencionan a un individuo profetizado llamado ‘el profeta’. El Lange’s Commentary dice que éste era ‘un profeta bien conocido; un personaje dado por conocido por medio de su teología mesiánica’. Este profeta les era conocido por medio del entendimiento que tenían de la profecías. ‘Por lo tanto, este profeta en partícular es uno que debería completar la precedente obra de Elías…’. “¡Esta es profecía para nuestro día!”. concluye el Sr. Flurry. “En otras palabras, el profeta y la gente apoyándolo terminarían la obra de Elías. (Esta sección se explica completamente en nuestro libro gratuito, ¿Quién es ‘ese Profeta’??)”. (…)

“Sin embargo, hay cierto lapso de tiempo entre el Elías del tiempo del fin y el Día del Señor”, escribe el Sr. Flurry. “Originalmente parecía que el Día del Señor vendría inmediatamente después que viniera el Elías. Algunos dicen que la muerte del Sr. Armstrong prueba que él no fue el Elías. Pero mírelo espiritualmente, ¡Elías aún está aquí! ¡Porque el grupo que se mantiene firme está trayendo de vuelta el mensaje de Elías! Esa obra continuará hasta la gran tribulación y el Día del Señor”.

A través de La Llave de David, el Trumpet Daily, la Trompeta de Filadelfia, la Visión Real, el curso por correspondencia, kpcg.fm, la fundación Armstrong, el colegio, el Instituto Armstrong de Arqueología Bíblica y docenas de otras emisiones, publicaciones y otros proyectos que destacan revelaciones bíblicas antiguas y nuevas, la Iglesia de Dios de Filadelfia continúa advirtiendo, levantando las ruinas y profetizando de nuevo (Amós 9:11; Apocalipsis 10:11). Usted necesita examinar urgentemente la Biblia y otras pruebas para saber si Herbert W. Armstrong fue realmente el Elías del tiempo del fin y desde dónde Dios está enviando a Elías actualmente.