Durante la Fiesta, recibimos una gran cantidad de alimento espiritual. Se nos ha exhortado a seguir el ejemplo de Samuel, que no dejó caer a tierra ninguna de las palabras de Dios (1 Samuel 3:19). Samuel se convirtió en un gran profeta absorbiendo todas las palabras de Dios y trabajando para aplicarlas en su vida.
El apóstol Pablo también enseñó la importancia de tomar la Palabra de Dios y ser diligente en usarla. Él escribió: “Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos” (Hebreos 2:1). Estudie las palabras griegas y verá que Pablo está diciendo que debemos prestar extrema y abundante atención a lo que se nos ha enseñado, atenernos a ello y seguirlo, tenerlo presente y no dejar que la verdad o la oportunidad de cambiar y crecer se nos escape por descuido. Llegar a ser un rey-sacerdote requiere un esfuerzo deliberado, absorber cada migaja de enseñanza y aplicarla diligentemente para producir crecimiento.
Después de regresar a casa de la Fiesta, recordaremos algo de lo que escuchamos. La mayoría de nosotros admitiría que necesitamos repasar nuestras notas para recordar los detalles de cada mensaje. Esto supone un desafío importante. ¿Cómo podemos repasar toda esta enseñanza y aprovecharla de la manera más eficaz para lograr un cambio positivo? Sea cual sea la forma en que abordemos esta tarea, requerirá esfuerzo. Pero los frutos de esta labor cambiarán su vida. El crecimiento adicional y las obras que produzcamos nos impactarán ahora y harán crecer nuestra recompensa en el Reino de Dios.
Si estamos dispuestos a invertir algo de tiempo, entonces hay algunos pasos simples que podemos seguir. Aquí tiene una forma en la que puede usar sus notas de la Fiesta para crear un plan de acción para cambiar. Esta no es la única manera de aplicar las notas, pero si aún no tiene un método que utilice regularmente, entonces adoptar este enfoque definitivamente acelerará su crecimiento como cristiano. Le proporciona algo que podrá repasar con regularidad y revisar su progreso.
Haga una tabla en un cuaderno o en una hoja. Cree tres columnas con los siguientes encabezados: Acción | Subtarea | Fecha de vencimiento.En la columna Acción, anote una lista de actividades significativas que desee emprender durante el próximo año. Para que cada acción sea más fácil de realizar, divídala en Subtareas que sean fáciles de hacer y que no sean abrumadoras por su magnitud. En cada subtarea, ingrese una Fecha para la cual planea completarla.
Ahora, elija un sermón de sus notas de la Fiesta y léalo detenidamente. Observe la instrucción y evalúe cómo se relaciona con usted, su forma de vivir y la vida de su familia. Verá varios elementos en el mensaje o acciones directas que podría llevar a cabo para aplicar la enseñanza y por lo tanto crecer. Tome estos elementos y conviértalos en partes pequeñas y específicas que pueda hacer en su vida y anótelas en su plan de acción.
El proceso de destilar acciones de nuestras notas es tan importante que puede considerar hacerlo de rodillas, pidiéndole a Dios cómo debe aplicar la instrucción de las notas que está repasando.
Si usted sigue este proceso con todas sus notas de la Fiesta, quizás tomando cinco o seis acciones firmes de cada mensaje, entonces tendrá una larga lista de acciones que le ayudarán a usted y a su familia a crecer durante el próximo año.
Sería una buena idea fijar prioridades entre todas las acciones y separar algunas de las fechas a lo largo del año para no sentirse abrumado de intentar hacerlo todo el próximo mes. A veces es más eficaz enfocarse en un punto o en un pequeño número de puntos a la vez, terminarlos y continuar con los siguientes. Terminar las tareas no sólo es productivo, sino que también nos proporciona una sensación de logro y nos motiva a seguir adelante con nuestra lista.
Lo ideal sería que reservara un tiempo fijo cada semana para revisar su lista de acciones, marcar los puntos que haya terminado o ajustar las fechas en caso de que incumpla algún plazo.
Este enfoque puede parecer pesado y un poco laborioso, pero producirá resultados fantásticos. Es fácil olvidar o simplemente pasar por alto cosas que hemos escrito en nuestras notas sin pensar realmente en las medidas deliberadas que deberíamos tomar. Dios nos enseña que debemos ser diligentes en captar todas las palabras que se nos enseñan y luego traducirlas en acciones. Si lo hacemos, tendremos la garantía de cosechar beneficios en esta vida y en la próxima.