El gobierno poético de Dios
La belleza de las últimas palabras de David, que pronto se pondrán en acción en todo el mundo

Algunas de las últimas palabras más inspiradoras que se han pronunciado provienen de una de las figuras más famosas de la Biblia, el rey David.

Unos 400 años después de la muerte de David, los profetas Jeremías y Ezequiel registraron notables profecías sobre él: que resucitaría y reinaría para siempre (Jeremías 30:9; Ezequiel 34:23-24; 37:21-25). Así aunque las últimas palabras de David tienen unos 3.000 años, ¡son de un hombre a punto de ser resucitado como un ser espiritual gobernante! Probablemente las pronunció apenas unos días o incluso horas antes, en su conciencia, ¡de su futuro gobierno en el Reino de Dios! En este sentido, en comparación con nosotros, si vivimos hasta el regreso de Cristo, David estaba mucho más cerca del gobierno del Mundo de Mañana que cualquiera de nosotros en este momento. ¿En qué estaba pensando?

2 Samuel 23 nos dice. El versículo 1 llama a David el “dulce cantor de Israel”. En los versículos 2 y 3, él atribuye estas “palabras postreras” a Dios Mismo: “… Habrá un justo que gobierne entre los hombres, que gobierne en el temor de Dios. Será como la luz de la mañana, como el resplandor del sol en una mañana sin nubes, como la lluvia que hace brotar la hierba de la tierra” (versículos 3-4).

Estos versículos se enfocan en el gobernante que teme a Dios. Esto apunta directamente a la Fiesta de los Tabernáculos de Dios. Durante la Fiesta, celebramos el gobierno del Reino de Dios en el Mundo de Mañana. Esta administración no solo incluirá a David, sino que estará formada por un equipo de gobernantes divinos como los descritos en sus últimas palabras.

“No hay mayor poesía en la Biblia sobre el gobierno amoroso de Dios”, escribe Gerald Flurry en Los profetas anteriores. Él indica que esto muestra el amor de David por el gobierno de Dios, y que nosotros también debemos amar a ese gobierno. Celebrar la Fiesta debe ayudarnos a crecer en este amor.

La afirmación poética de David enfatiza que un gobernante debe estar sometido a Dios. “Vemos muchos ejemplos de fracasos devastadores” en el gobierno, escribe el Sr. Flurry. “Pero David quería que viéramos los frutos estupendos del gobierno de amor de Dios. Así que él ilustró lo que sucede cuando un gobernante se somete a Dios”.

Sí, Dios ve cuánto amamos Su gobierno y cuánto nos sometemos a él. Pero también quiere ver qué tan bien administramos Su gobierno.

Al celebrar la Fiesta de los Tabernáculos, deberíamos preguntar: ¿Qué tan bien lo haré como gobernante en el Mundo de Mañana? ¡Gobernar correctamente es quizás lo más poéticamente bello que pudo describir el mejor poeta de la Biblia!

Exploremos este pasaje poético en relación con nuestro futuro en el gobierno de Dios, y lo hermoso que será.

Gobierno justo

La poesía hebrea bíblica es asombrosamente económica; cada palabra tiene mucho significado. Una transliteración del hebreo correspondiente a 2 Samuel 23:3 dice: moshel ba’adam tzadik / moshel yir’at Elohim. Las frases “gobernar sobre el hombre es justo / gobernar con temor hacia Dios” esencialmente se captan en la Reina-Valera 1960. Puesto de otra manera: Gobernar sobre los hombres es justo, si se gobierna con temor de Dios.

La palabra hebrea traducida como “justo”, tzadik, significa recto. Es el origen del nombre Sadoc.

La palabra también se encuentra en un proverbio que contiene un principio del Mundo de Mañana: “Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra; mas cuando domina el impío, el pueblo gime” (Proverbios 29:2). La palabra “dominan” en realidad se leería más precisamente como “multiplicado”. Miqueas 4:1-5 describe un tiempo en el que la Familia de Dios es numerosa y gobierna el mundo. Cuando esto suceda, la gente se alegrará.

La palabra para “domina” en Proverbios 29 es la misma que David utilizó en sus últimas palabras. Aquí se muestra el contraste: la gente gime a causa de un gobierno malvado.

En otros lugares, esta palabra “domina” tiene otro significado aparentemente distinto: hacer semejante, o comparar. Como sustantivo, puede significar semejanza o comparación. El Gesenius’ Hebrew-Chaldee Lexicon dice: “Los eruditos han hecho muchos intentos de reconciliar los significados de hacer semejante y dominar…”. Pero el pueblo de Dios debería ser capaz de entenderlo. Uno en autoridad está midiendo. Los juicios se hacen en comparación con la ley. Para gobernar correctamente, debemos comparar la acción con la ley de Dios y preguntarnos: ¿Qué tanto se parecen?

Una hermosa coincidencia en inglés es que la palabra para “gobernante” [alguien que domina, o regente] puede significar tanto una figura de autoridad como una regla de medir. El lenguaje de David también une estos conceptos.

Él nos dice qué es exactamente lo que hace que este gobierno sea justo.

El temor de la Familia Dios

Para gobernar con justicia y medir adecuadamente se requiere “temor de Dios”.

Observe que David utiliza Elohim para Dios, y no otra palabra común como Adonai, yhwh o Altísimo. Hemos escrito extensamente sobre las implicaciones familiares de Elohim. David estaba describiendo claramente un gobierno familiar.

Una característica que define a los gobernantes justos es el temor a desobedecer a Dios. Ellos tienen miedo de manchar el nombre de la familia. Saben que, al ejercer su autoridad, son responsables ante la Autoridad máxima.

Esto evita que un gobernante se convierta en un tirano o dictador. Nehemías, por ejemplo, se mostró en desacuerdo con la forma en que algunos gobernantes ejercían el dominio, añadiendo: “pero yo no hice así, a causa del temor de Dios” (Nehemías 5:15).

El temor hacia Dios es especialmente relevante para la Fiesta de los Tabernáculos. El mandato de celebrar la Fiesta en Deuteronomio 14:23 termina con “… para que aprendas a temer a el Eterno tu Dios todos los días”.

Aprender el temor hacia Dios aplica tanto a la sumisión como a la ejecución de la autoridad justa, porque Dios nos está preparando para gobernar el mundo justamente. En el Mundo de Mañana, Cristo gobernará firmemente, con vara de hierro, al igual que los santos resucitados (Apocalipsis 2:27). Pero esto requiere sabiduría y equilibrio. Vea cómo Él advirtió a Sus discípulos sobre esto en Lucas 9:52-56.

“Para gobernar en Su Reino venidero nosotros debemos gobernar exactamente como Dios nos instruye hacerlo actualmente”, escribe el Sr. Flurry. “Él nunca se arriesgará a tener otro mundo saturado de pecado como el que tenemos hoy. Debemos grabarnos muy bien esta verdad en nuestras mentes: estamos aquí para imitar al Yo Soy. Eso quiere decir, aprender a usar la autoridad como Él lo hace, y aprender a someterse a ésta como Él lo hace” (El evangelio de Juan: el amor de Dios).

Definitivamente hay un tipo de temor equivocado que se basa en el razonamiento humano (Isaías 29:13). Pero el temor hacia Dios hace que la mente sea enseñable, abierta a la revelación divina (Salmo 25:12-14). Nosotros ayudaremos a construir ese temor adecuado en aquellos que gobernamos para que sean educados adecuadamente.

Luz de la mañana

De las últimas palabras de David, las siguientes ofrecen un símil asombroso. Y recuerde, esta poesía tiene la intención de ayudarnos a entender mejor el gobierno justo y temeroso de Dios.

Una transliteración del hebreo para 2 Samuel 23:4 dice: ukh’or boker yizrakh-shamesh / boker lo avot / minogah mimatar / deshe me’aretz. La palabra “será” no está en el hebreo original (como queda indicado al estar escrita en cursivas en algunas versiones de la Biblia), pero definitivamente queda implícito en el significado literal: Y es como la luz de la mañana al salir el sol / una mañana sin nubes / del resplandor de la lluvia / la primera hierba de la tierra.

La imagen es luz de la mañana, sin nubes, refractando sobre la joven hierba empapada de lluvia. Este tipo de lenguaje aparece en varias profecías sobre el Mundo de Mañana. Al explorarlas, recuerde que no se trata sólo de la belleza de este tiempo venidero, sino de la autoridad que lo hace posible.

El profeta Isaías usó imágenes similares a las últimas palabras de David, e incluso las mismas combinaciones de palabras, especialmente en el capítulo 58: “Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti (…) y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía” (Isaías 58:8, 10). Aquí tenemos luz, justicia y la luz saliendo. Para aquellos que Dios está llamando hoy, esto muestra que podemos ser para este mundo como un amanecer.

Esto es similar a un pasaje explícitamente sobre el Mundo de Mañana: “Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de [el Eterno] ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá [el Eterno] y sobre ti será vista su gloria” (Isaías 60:1-2). Aquí encontramos la misma imagen que se encuentra en las últimas palabras de David. Dios va a nacer sobre nosotros como un amanecer. Antes de poder gobernar el mundo, ¡debemos transformarnos en seres espirituales luminosos!

El apóstol Pedro elaboró esta idea en 2 Pedro 1:19: “… hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones”. Esto se refiere al “¡amanecer del maravilloso Mundo del Mañana!”. El Sr. Flurry escribe en Las epístolas de Pedro: una esperanza viviente. El añade que esto se refiere específicamente a nuestro cambio a seres espirituales: “Jesucristo regresará, se encontrará con Sus santos en el aire, ¡y entonces el lucero de la mañana saldrá en nuestros corazones! Cristo en nosotros amanecerá en nuestros corazones, y en un cambio repentino seremos hijos de Dios, luciendo como Jesucristo, ¡y seremos la Novia!”.

Las últimas palabras de David dicen que el amanecer brilla en un cielo sin nubes. Las nubes en la Biblia a menudo denotan densidad y oscuridad. Pero nada oscurecerá la luz de este amanecer. Es un “claro resplandor”. El hebreo para esta frase se traduce habitualmente así en la Reina-Valera 1960, como en Isaías 60:3: “Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento”.

David e Isaías se referían claramente al mismo evento. La gente se sentirá atraída por nuestra luz y por el brillo de nuestro nacimiento. Nosotros también naceremos sobre este mundo. ¿Podemos realmente comprender la gloria resplandeciente que nos espera?

Isaías 62:1, que utiliza esta palabra, contiene otra magnifica imagen: “Por amor a Sión no callaré, y por amor a Jerusalén no descansaré, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se encienda como una antorcha”. “Justicia” es una forma de tzadik, y el versículo 2 dice que las gentes verán nuestra justicia. El versículo 3 muestra la verdadera autoridad que se nos dará: “Y serás corona de gloria en la mano de [el Eterno], y diadema de reino en la mano del Dios tuyo”.

Lluvia sobre la hierba

David profundiza aún más en esta imagen de brillo añadiendo gotas de lluvia sobre la hierba.

En la Biblia, el agua simboliza el Espíritu Santo de Dios, y la lluvia suele representar la revelación de Dios. Isaías 55:10-11 compara la verdad de Dios con la lluvia: cuando va a alguna parte, como la lluvia, logra algo. Genera crecimiento.

La lluvia también se menciona como una de las bendiciones en el Mundo de Mañana, tanto la lluvia física para el crecimiento de los cultivos y como la lluvia espiritual en forma del conocimiento de Dios llenando la Tierra.

Isaías 30 conecta esta abundancia de lluvia con la Familia gobernante de Dios. Describe que los maestros de mañana ya no estarán en un rincón: “… sino que tus ojos verán a tus maestros. Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda” (versículos 20-21). Este pasaje agrega: “Entonces dará el Señor lluvia a tu sementera, cuando siembres la tierra, y dará pan del fruto de la tierra, y será abundante y pingüe; tus ganados en aquel tiempo serán apacentados en espaciosas dehesas” (versículo 23).

La lluvia en la visión de David es lo que hace que la hierba que brota sea más reflectante. El hebreo se refiere a un brote tierno de hierba, “los primeros brotes de la tierra, pasto tierno, hierba tierna…”. Es diferente de la hierba lista para ser cortada” (Gesenius’ Lexicon).

Moisés usa esta palabra en su poesía, comparando la doctrina de Dios con gotas de lluvia “sobre la grama” (Deuteronomio 32:2).

Al principio del Mundo de Mañana, gobernaremos a los recién convertidos a la verdad de Dios. Esto requerirá gran sabiduría y autoridad amorosa. Isaías usa la analogía de una madre amamantando a un bebé (Isaías 66:12-14).

Esta declaración de Los profetas anteriores se refiere a cómo gobernaremos en el Mundo de Mañana y cómo debemos ejercer la autoridad hoy: “Dios utilizó a David para animar el espíritu de Saúl. Aquí también hay una lección. Es claro que tenemos que aprender a controlar nuestras propias emociones y mantenernos positivos. Pero si vamos a ser la realeza de Dios, entonces también debemos aprender a animar a otras personas. Eso es lo que un líder hace. ¿Es usted una persona alentadora para quienes lo rodean?”.

Encontramos imágenes similares en otras palabras de David, procedentes también del final de su vida. El Salmo 72 (“para Salomón”) parece ser la última composición de David (versículo 20). Aunque se trata de un rey que ora por el éxito de su heredero (versículo 1), el salmo contiene una imagen enriquecedora relacionada con el Hijo de Dios que reinará en el Mundo de Mañana.

David utiliza la palabra “justicia” (de la misma raíz que “justo” en sus últimas palabras) en cada uno de los tres primeros versículos y de nuevo en el versículo 7, que describe cómo los justos darán fruto. El versículo 5 conecta esto con el temor a Dios.

En el versículo 6 proclama: “Descenderá como la lluvia sobre la hierba cortada; como el rocío que destila sobre la tierra”. Se trata de la hierba más madura, pero es la misma imagen que se encuentra en sus últimas palabras: la interacción entre la lluvia y la hierba, el resplandor y el crecimiento.

El versículo 16 agrega: “… Y los de la ciudad florecerán como la hierba [madura] de la tierra”. A lo largo del gobierno de Dios, aquellos que gobernemos crecerán, florecerán y madurarán. ¡Recibimos el honor de formar parte de este impresionante proyecto!

Unas últimas palabras

Las últimas palabras de David han perdurado más de 3000 años porque describen de manera asombrosa lo que está por venir: un tiempo en el que él volverá a gobernar. Esta vez, podremos estar con él.

Recuerde siempre la imagen poética del tiempo en que se multiplican los gobernantes justos y temerosos de Dios. Un amanecer está por llegar a nosotros y a todo el mundo. La luminosidad se acerca, sin nubes que la obstaculicen, resplandeciendo sobre la hierba tierna, figurativamente rebosante del Espíritu de Dios y la revelación.

Espero que esté de acuerdo con el Sr. Flurry en que “no hay poesía más grandiosa en la Biblia sobre el gobierno amoroso de Dios”. Esa poesía, de hecho, lo describe a usted y su futuro dominio en esta utopía.

¡Cuán desesperadamente necesita esto el mundo! Se necesita una familia entera de Davides. Necesita gobernantes temerosos de Dios y justos que hayan aprendido a someterse al gobierno de Dios y cómo administrarlo. La tormentosa noche está a punto de terminar. Se acerca una mañana sin nubes. La hierba estará húmeda por la lluvia. Pronto, usted nacerá sobre este mundo y lo hará realmente brillar.