¡Naciste para ser un líder! ¡Guardadas en tu mente y en todo tu ser hay cualidades dinámicas y explosivas que podrían diseñar, construir, crear, enseñar, guiar, cambiar vidas, moldear el futuro!

¿Cómo puedes desbloquear esas potencialidades?

Este mundo exige a gritos por un liderazgo bueno, sólido y con principios; líderes que estén anclados y firmemente arraigados, que no se dejen corromper. ¡Se necesitan líderes ambiciosos en el gobierno, los negocios, la industria, la agricultura, la educación; en cada segmento de la sociedad!

Se necesitan líderes para Dios; líderes que quieran hacer las cosas a la manera de Dios. De hecho, la Biblia muestra que muy pronto, Dios planea poner a todos los líderes de hoy fuera de sus cargos, y establecer un reino dirigido por líderes que estén dispuestos a seguir Sus leyes justas y rectas de liderazgo. Puedes aprender el camino de ese Mundo del Mañana, hoy.

Dios quiere hacerte un rey. Él quiere darte una posición asombrosa en ese Reino futuro. ¡Él quiere que te conviertas en un líder!

Y antes de eso, Él quiere que tengas una vida feliz y bendecida, ahora.

Pero hay un procedimiento para recibir tu posición. Dios no te la da de la nada: debes ir tras ella.

Este artículo te mostrará el primer paso para llegar a ser un líder para Dios.

El primer paso

El libro de Tito en la Biblia es una carta escrita por un ministro de mayor edad a uno de los ministros menos experimentados de la Iglesia, quien estaba lidiando con algunos hombres jóvenes en su congregación. Este ministro mayor le dio un consejo valioso sobre cómo ayudar a los jóvenes. Escribió: “Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes” (Tito 2:6).

La versión Revised Standard traduce este versículo: “Asimismo, exhorta a los jóvenes a que se controlen a sí mismos” (traducción nuestra).

La Nueva Versión Internacional: “A los jóvenes exhórtalos a ser sensatos”.

La traducción Moffatt: “Diles también a los jóvenes que sean dueños de sí mismos en todos los aspectos” (traducción nuestra).

Y la Traducción Living Bible, dice: “Exhorta a los jóvenes a comportarse con cuidado, tomando la vida en serio” (traducción nuestra).

¡Suena sencillo, pero este es el primer paso para llegar a ser un líder para Dios! ¡Tantos líderes en este mundo nunca han aprendido esto, y están haciendo un desastre absoluto de este mundo!

En el Mundo del Mañana, todas las posiciones de liderazgo serán ocupadas por personas que hayan aprendido a controlarse a sí mismas primero.

Permíteme darte una idea de lo que estoy hablando. Estos son algunos de los problemas en los que una persona puede meterse si carece de autocontrol:

· Cede fácilmente a la presión de sus compañeros.

· Lucha con sentimientos de depresión e inferioridad.

· Se preocupa demasiado por lo que otros piensan de él.

· Actúa con arrogancia para tratar de esconder sus inseguridades.

· Hace cosas autodestructivas como meterse en la pornografía, abusar del alcohol o consumir drogas.

· Se pone celoso con facilidad, especialmente cuando alguien a su alrededor tiene éxito.

· No le va bien en la escuela porque es indisciplinado.

· Le cuesta controlar la cantidad de tiempo que dedica a la televisión, a las películas y a los videojuegos.

Hay todo tipo de maneras en que la falta de autocontrol puede manifestarse, pero la conclusión es que, si no nos controlamos a nosotros mismos, terminaremos permitiendo que otras personas y cosas nos hagan hacer lo que no deberíamos estar haciendo.

Preserva tu futuro

José vino de una familia con 12 hijos; fue el penúltimo en nacer. Dios realmente quería hacer grandes cosas con José. Él quería darle un futuro extraordinario, tal como Dios quiere dártelo a ti. José podía ver eso. Tenía un fuego dentro de él. Él quería el futuro que Dios le estaba ofreciendo.

Sus hermanos, en lugar de apoyar lo que Dios estaba haciendo con José e intentar someterse a Dios también, se pusieron celosos de él. Cuando José tenía 17 años, lo vendieron como esclavo. ¡No se pudo haber puesto peor para el joven José!

Fue vendido a un egipcio llamado Potifar. Al poco tiempo, Potifar vio que había algo especial en este joven. Todo lo que le daba a hacer a José, José realmente ponía manos a la obra; trabajaba duro, y Dios lo prosperaba.

Potifar naturalmente comenzó a aumentar las responsabilidades de José. Mientras más le daba a José para hacer, mejor resultaban las cosas. Con el tiempo, ¡Potifar hizo a este joven mayordomo sobre todo lo que tenía! ¡Imagínate llegar a tener tal éxito siendo un adolescente! Génesis 39:6 dice que lo único de lo que Potifar tenía que preocuparse era de comer; José se encargaba del resto.

Dios estaba verdaderamente bendiciendo a José. Veamos por qué. Un incidente particular en la vida de José nos da una idea de su carácter. Observa lo que sucedió: “Aconteció después de esto, que la mujer de su amo puso sus ojos en José, y dijo: Duerme conmigo” (Génesis 39:7). La esposa del jefe simplemente se arrojó sobre José.

¿Qué harías tú?

Esto es lo que hizo José: “Y él no quiso, y dijo a la mujer de su amo: He aquí que mi señor no se preocupa conmigo de lo que hay en casa, y ha puesto en mi mano todo lo que tiene. No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?” (versículos 8-9). ¡José sabía que era responsable ante Dios!

Es cierto que José no quería hacerle daño a Potifar, quien había sido tan bueno con él. Pero él sabía que el verdadero asunto era que Dios se disgustaría con él. Dios era el que verdaderamente estaba abriendo estas oportunidades para él. ¡Dios era el que le estaba ofreciendo un futuro magnífico! Y tuvo suficiente sensatez para decir: No hay manera de que arriesguetodo eso¡por nada de lo quetútengas para ofrecer!

¡Él tenía autocontrol!

Huyendo de la tentación

Nota: Esta no fue una decisión que tuvo que tomar una sola vez: “Hablando ella a José cada día, y no escuchándola él para acostarse al lado de ella, para estar con ella” (versículo 10). Ella siguió presionándolo, pero él la ignoraba. ¡Él no iba a transigir! La versión Living Bible lo expresa así: “Se negó a escucharla y se mantuvo alejado de ella tanto como pudo” (traducción nuestra).

Este relato no dice específicamente cuán tentado estaba José. La esposa de Potifar bien pudo haber sido una mujer atractiva; después de todo, captó la atención de un hombre rico y exitoso como Potifar. Pero incluso si no era la mujer más hermosa de Egipto, incluso una mujer levemente atractiva usando todos sus encantos y su cuerpo para desgastar la resistencia de un hombre puede fácilmente hacer caer a un joven en la lujuria.

Esta seductora tentadora intentaba doblegarlo con cada movimiento cada día. Debió haber requerido de un poderoso autocontrol para que José nunca cediera.

Tal vez haya mujeres jóvenes en tu escuela que representen ciertas tentaciones para ti. ¿Puedes poner tu relación con Dios en primer lugar? ¿Puedes poner tu futuro en primer lugar, en vez de los placeres temporales del momento, sin importar cuántas veces seas tentado? Muchos jóvenes arruinan su futuro por una relación. Eso te puede pasar a ti, a menos que ejerzas autocontrol.

“Aconteció que entró él un día en casa para hacer su oficio, y no había nadie de los de casa allí. Y ella lo asió por su ropa, diciendo: Duerme conmigo”.

¡Imagínate si eso te sucediera a ti!

Le sucedió a José. Observa su reacción: “Entonces él dejó su ropa en las manos de ella, y huyó y salió” (versículos 11-12). ¡José salió corriendo mientras ella le arrancaba la ropa!

Entonces la esposa de Potifar le mintió a su esposo y le dijo que José había intentado seducirla. Potifar se enojó tanto que echó a José en la cárcel.

Pero Dios estaba con José porque había demostrado autocontrol. Tras ser liberado de la prisión, este humilde joven israelita ascendió a la segunda posición política más alta de Egipto, ¡el segundo después del faraón!

Egipto prosperó bajo la dirección de José. Cuando una hambruna terrible azotó la región, las naciones vecinas acudieron a José en busca de ayuda, porque él había guardado el excedente de las cosechas de Egipto durante los tiempos de prosperidad.

José no tenía deudas. Él ahorró para el futuro. ¡Él ejerció autocontrol en su propia vida, y todo Egipto y las naciones vecinas se beneficiaron! José vivió conforme a la ley. El faraón lo sabía. Cuando el pueblo de Egipto clamó a faraón por la hambruna, incluso él supo a quién acudir en una crisis. Cuando las cosas se pusieron difíciles, dirigió al pueblo hacia el que tenía su propia vida en orden y dijo: Escuchen lo que él les diga, y¡háganlo! (Génesis 41:55). ¡Qué ejemplo!

Dios quiere que pongas tu propia vida en orden, para que puedas volverte y ayudar a otros.

Examinemos algunas áreas específicas en las que puedes aprender a ejercer un mayor autocontrol. Todos debemos examinarnos a nosotros mismos, y estas áreas son sólo un punto de partida.

Uno | Entretenimiento

Esta es una de las mayores herramientas de Satanás hoy en día. Hay mucho entretenimiento ampliamente disponible, en el que muchos jóvenes están atrapados, que es muy dañino.

Primero, el contenido de gran parte del entretenimiento está lleno de ideas y actitudes erróneas y de mentiras flagrantes. Si no nos protegemos, terminaremos por creernos las mentiras, lo queramos o no.

Tomemos un ejemplo: en casi todos los casos en la televisión, la mujer es retratada como una persona muy competente y segura de sí misma que lo tiene todo bajo control, que tiene un trabajo, que pasa tiempo con los niños, que sabe lo que realmente está pasando, mientras que el hombre es un tonto despistado, bobo e incompetente. Sería difícil encontrar un solo personaje masculino en la televisión que dirija su hogar de manera competente, con autoridad y con amor.

Es fácil que estas ideas se arraiguen en nuestra forma de pensar. Lo ves, entra en tu mente, y con el tiempo se refleja en tus actitudes, comportamiento y acciones. Y por cada joven que Satanás puede llenar con esas mentiras, Satanás puede eliminar una familia.

Para prepararnos para la realeza, simplemente debemos mantenernos alejados de las ideas erróneas, la violencia, el sexo, el humor idiota y grotesco. Debemos ser capaces de reconocer los errores en ese tipo de entretenimiento y evitarlo.

En segundo lugar, el uso indebido del entretenimiento te roba tu tiempo, tu iniciativa, tu impulso. Te vuelve perezoso e indolente. Prepararse para la realeza requiere una vida activa de propósitos más elevados: metas más altas que dominar el último videojuego o ver la última película.

Contrólate a ti mismo. Sé autodisciplinado. Sé dueño de ti mismo en todos los aspectos. Compórtate con cuidado, tomando la vida en serio.

Dos | Trabajo

Sólo logramos las cosas por las que trabajamos. Se necesita dominio propio y disciplina para desempeñarse bien en la escuela, para prepararse para una carrera, para desempeñarse bien en un trabajo aunque no nos guste. Los jóvenes deben prepararse para mantener familias.

En su libro La guerra contra los chicos, Christina Hoff Sommers habló sobre el aumento de oportunidades para las jóvenes en nuestra sociedad. “A principios de los años 1990, las niñas estadounidenses estaban floreciendo de maneras sin precedentes. La gran mayoría de las niñas pasaban el tiempo de manera más productiva: iban por delante de los niños a nivel académico en los ciclos primario y secundario, se inscribían en las universidades en cifras récord, ocupaban las clases académicas más desafiantes, se sumaban a equipos deportivos y, en general, gozaban de más libertades y oportunidades que cualquier otra mujer joven en la historia humana”.

Suena estupendo, ¿verdad? Ciertamente no hay nada malo con que las jóvenes tengan éxito. ¡Lo triste es lo que sucedió durante el mismo período con los jóvenes varones!

Las niñas ahora superan en número a los niños en el gobierno estudiantil, sociedades de honor, clubes de debate y en los periódicos escolares. Las niñas leen más libros que los niños; son más estudiosas; es más probable que estudien en el extranjero. Superan a los niños en pruebas de habilidad artística y musical.

Mientras tanto, el varón típico está un año y medio atrás de las niñas en cuanto a habilidades de lectura y escritura. Los niños tienen más probabilidades de repetir el año o ser suspendidos de la escuela. Más niños abandonan los estudios. Más niños están tomando Ritalín. Más niños se involucran en crímenes, alcohol y drogas.

En otras palabras, este mundo está criando una generación de niños que no tienen idea de cómo ser hombres.

Más mujeres están obteniendo títulos universitarios que hombres. En la mayoría de los casos, si las mujeres se casan, terminarán casándose con hombres que tienen menos educación que ellas. Va a ser mucho más difícil para ellas ver a esos hombres como el líder del hogar. Va a ser mucho más fácil para esas mujeres tomar las riendas de la familia, y que esa familia sea maldecida con problemas porque no lo están haciendo a la manera de Dios.

Dios quiere que vayas en contra de la corriente de esta sociedad. ¡Dios pide que todo lo que nos venga para hacer, lo hagamos según nuestras fuerzas! (Eclesiastés 9:10). Un joven debe tener verdadero impulso y entusiasmo por lo que hace. Debe ser empujado por metas altas y propósitos nobles. Su postura, su voz, sus expresiones faciales, sus acciones, deben demostrar entusiasmo por la vida, con sus oportunidades y desafíos. “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres” (Colosenses 3:23).

El conferencista de oratoria Millard Bennett dijo una vez: “Toda gran hazaña noble en la historia de los logros humanos es la historia de la victoria del entusiasmo sobre la indiferencia, los celos, el miedo, el odio y la ignorancia. Nada que valga la pena se ha logrado sin él. Ha sido siempre la fuerza inspiradora que ha motivado al hombre”.

Así que sé entusiasta por las cosas buenas, las cosas correctas y verdaderas. Pon todo tu esfuerzo en el trabajo duro. La vida recompensa la acción. No importa lo que quieras hacer; lo que importa es lo que realmente haces.

No le temas al fracaso. Como dijo Babe Ruth: “Nunca permitas que el miedo a fracasar se interponga en tu camino”. Decide en tu mente que vas a correr riesgos razonables y responsables. Si no lo intentas, nunca tendrás éxito. Y casi nunca se tiene éxito en el primer intento. Pero para progresar, se necesita esfuerzo, acción y verdadero trabajo.

Tres | Sexo

La Biblia contiene otro consejo extraordinario para los jóvenes sobre este tema del dominio propio. “Palabras del rey Lemuel; la profecía con que le enseñó su madre. (…) No des a las mujeres tu fuerza, ni tus caminos a lo que destruye a los reyes” (Proverbios 31:1, 3).

El consejo es este: ¡Involucrarte con la chica equivocada te destruirá!

Uno de los hombres más fuertes y poderosos de la Biblia fue Sansón, y dejó que una mujer lo atrapara y lo destruyera.

El más grande rey de Israel, el rey David, casi hizo lo mismo. Debido a que le faltó autocontrol ante una mujer, David mintió, cometió adulterio y asesinó a alguien. Afortunadamente, cuando Dios lo confrontó con su pecado, David se arrepintió y Dios lo perdonó. Pero aun así tuvo que pagar una pena por sus pecados. La espada nunca se apartó de su casa; mientras David vivía, Israel estuvo siempre en guerra. Absalón, hijo de David, trató de matarlo. Durante la rebelión de Absalón, Israel estalló en una guerra civil, durante la cual decenas de miles de los propios compatriotas de David fueron masacrados. Adonías, otro hijo de David, también se rebeló contra su padre.

Además de todo eso, Dios sentenció a muerte al hijo que Betsabé concibió en adulterio.

Esta fue la cadena de eventos desencadenada por el pecado de David. ¡Y habría sido mucho peor si él no se hubiera arrepentido!

Considera esos ejemplos, y luego piensa de nuevo en lo que Dios pudo lograr con José porque él se controló a sí mismo. Todo un contraste.

Dios quiere que un hombre joven crezca para tener una esposa y familia. Pero para hacer eso debes tener suficiente autocontrol para no involucrarte con la chica equivocada, o incluso con la chica correcta en el momento equivocado. Deja que Dios te bendiga con estas cosas a Su debido tiempo. Esa es verdaderamente una de las mejores preparaciones para la realeza que existe.

Fiel en las cosas pequeñas

En las criptas de la Abadía de Westminster en Londres hay una inscripción en una tumba que dice: “Cuando era joven y libre y mi imaginación no tenía límites, soñaba con cambiar el mundo. A medida que crecía y me hacía más sabio, me di cuenta de que el mundo no cambiaría. Opté entonces por reducir mis ambiciones y cambiar sólo mi país. Pero éste también parecía inamovible. Al entrar en mis años de vejez, en un último intento desesperado, busqué cambiar sólo a mi familia, a los más cercanos a mí, pero, ¡ay!, no quisieron saber nada de eso.

Y ahora que estoy aquí en mi lecho de muerte me doy cuenta (quizás por primera vez) de que si tan sólo hubiera cambiado yo mismo primero, entonces por mi ejemplo podría haber influido a mi familia, y con su aliento y apoyo podría haber mejorado mi país, y quién sabe, tal vez habria cambiado al mundo”.

Así es como funciona en el Reino de Dios. Debes cambiar tú mismo primero. Si vas a ser un líder, primero debes aprender a liderarte a ti mismo.

Dios te dará toda la ayuda que necesites. Si tu familia se está desmoronando, puedes mantenerte fuerte. Si te bombardean con tentaciones, puedes ser como José y huir.

Si puedes gobernarte a ti mismo, incluso en las pequeñas áreas de tu vida, ¡Dios sabe que serás capaz de gobernar a otros! Si eres fiel en lo poco, entonces Dios puede confiar en cómo responderás cuando se te dé una responsabilidad mayor (Lucas 16:10-12).

Por eso este punto simple pero de suma importancia es el primer paso hacia la realeza.

Contrólate a ti mismo. Sé autodisciplinado. Sé dueño de ti mismo en todos los aspectos. Compórtate con cuidado. Toma la vida en serio. Si lo haces, comenzarás a desatar el tremendo potencial para el éxito genuino en tu vida. De hecho, estarás preparándote para el futuro extraordinario que Dios anhela darte: ¡el de un rey!